Déficit que presentan algunos niños y que se caracteriza por una deficiencia en el aprendizaje a pesar de poseer una inteligencia adecuada, audición y visión, capacidad motora y equilibrio emocional. Los trastornos incluídos en este apartado son:
Trastorno específico de la lectura: Pueden estar afectadas la capacidad de comprensión de lectura, el reconocimiento de palabras leídas, la capacidad de leer en voz alta y el rendimiento en actividades que requieren leer. Los síntomas son:
Omisiones, sustituciones, distorsiones o adiciones de palabras o partes de palabras.
Lentitud.
Falsos arranques, largas vacilaciones o pérdidas durante la lectura.
Inversiones de palabras en frases o de letras dentro de palabras.
Incapacidad de recordar lo leído.
Incapacidad de extraer conclusiones o inferencias del. material leído.
Recurrir a los conocimientos generales y no a lo concreto para contestar a preguntas sobre un texto.
Trastorno específico de la ortografía: Dificultad para deletrear en voz alta y para escribir las palabras correctamente.
Trastorno del cálculo: afecta al aprendizaje de la adición, sustracción, multiplicación y división. Los síntomas son:
Fracaso en la comprensión de las operaciones aritméticas.
Falta de comprensión de términos o signos matemáticos.
No reconocimiento de símbolos numéricos.
Dificultad en el manejo de las reglas aritméticas.
Dificultad para alinear adecuadamente números o para insertar decimales o símbolos durante los cálculos.
Mala organización espacial de los cálculos aritméticos.
Falta de capacidad para aprender las tablas de multiplicar.
Trastorno de la expresión escrita: Dificultades en la ortografía, la gramática, la construcción de frases y párrafos, la estructura organizacional y la puntuación. Entre los síntomas:
Velocidad lenta al escribir y producción baja.
Ilegibilidad.
Rotaciones de letras.
Errores sintácticos.
Borrones, rectificaciones, errores de espacios y puntuación.